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Actualidad

25/07/18

Entre los dos peores años de la producción agrícola

Fue la segunda peor cosecha de los últimos 20 años alcanzando apenas 3,7 millones de toneladas, casi la mitad del año anterior.
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La campaña agrícola anterior había sido récord de producción en Entre Ríos: algo más de 7 millones de toneladas. Los precios acompañaban y el productor se entusiasmó con tener un segundo año consecutivo con buenos números. No dudó y volvió a sembrar.

El clima comenzó dando señales que no iba a acompañar ya con el trigo, cuyos resultados estuvieron por debajo del promedio de las últimas 10 campañas. Las lluvias por sobre los registros esperables para el trimestre agosto-octubre (cuando se produce el grueso de la siembra de maíz y soja), retrasaron también la siembra de los dos cultivos principales.

Lo que comenzó con excesos hídricos, en diciembre se transformó en un pulso seco histórico, que se prolongó hasta marzo para Entre Ríos. Maíz y soja sufrieron el estrés y los resultados no parecían alentadores. Sobre finales de marzo y abril nuevamente las abundantes lluvias terminaron de rematar una de las peores campañas de este siglo en Entre Ríos.

Como balance, en nuestra provincia se destinaron en la última campaña 1.972.000 hectáreas sembradas con los diferentes cultivos de invierno y verano, que lograron una producción total de 3.734.130 toneladas de granos, casi la mitad (-47%) de lo que había producido el sector agrícola el año anterior, cuando totalizó el récord de 7.019.675 toneladas. Después de lo que se cosechó en el 2008/2009 –que ha sido la peor de este siglo-, este año fue el segundo con menores resultados de los últimos 20 años.

Del volumen total, el maíz fue el cultivo con mayor presencia en la producción final, totalizando una producción de 1.314.700 toneladas y representando el 34% del total general. No había sucedido nunca en este siglo que la soja no fuera el cultivo más importante en volúmenes de producción. Para darnos una idea, en la campaña anterior la soja representó el 66% del total de la producción, y en la presente apenas llegó al 30%.
Lamentablemente la mayor importancia del maíz sobre la soja no fue el resultado de políticas activas que promuevan la siembra de este cultivo, estratégico para alimentar las cadenas productivas del ganado bovino, porcinos y la cadena avícola además de la lechería, sino por la pésima campaña de la soja que se perdió por las cuestiones climáticas que dominaron todo el período.

El valor de la producción
Como hacemos todos los años en esta revista, valoramos la producción de cada cultivo al momento de finalizar su trilla con el detalle que se encuentra en el gráfico correspondiente. En esta oportunidad, y con la variabilidad que ha tenido el dólar, se ha tomado la cotización de la moneda extranjera a la misma fecha de la simulada liquidación para obtener el valor total de cada cultivo. Así tenemos que al finalizar el trigo a fin de 2017, la moneda extranjera cotizaba a $18,90, mientras que para el final del arroz (27 de abril) ya había subido a $20,80 y sobre la finalización de la soja, maíz y sorgo (31 de mayo) la cotización ya estaba a $25,40.

El valor resultante es una mera simulación de la venta total de lo producido. Pero sirve para comparar año tras año esos mismos números.
Si tomamos las 3.936.486 toneladas producidas en la presenta campaña, y con la cotización en pesos de cada cultivo, nos da una facturación total del sector de 19.036 millones de pesos, apenas una disminución del 13% en relación al monto facturado en la campaña anterior cuando hubo récord de producción. Los números en pesos son sumamente mentirosos de la realidad. La inflación y devaluación del peso explican esa poca diferencia. Pero si tomamos esos números con la correspondiente conversión en dólares se aprecia claramente la caída de la producción y su impacto en los números que tendrá para Entre Ríos.

La presente campaña, en dólares, trepa a los US$ 797 millones, contra los US$ 1.334 millones del año anterior. Ahí la diferencia de dinero es mucho más notable y significa un 40% entre cosecha y cosecha, y muestra la dimensión del dinero con el que no va a contar la economía de Entre Ríos para funcionar. Son más de 500 millones de dólares que el sector privado no dispondrá y los impuestos que el Estado no recaudará por esa faltante.

El rendimiento promedio de la producción de granos fue de 1.894 kg/Ha (-47% que el año anterior), y el valor promedio de esa producción fue de $ 4.836 por tonelada (+60%) o su equivalente en dólares de US$ 190,39 (+3%).

Cultivo por cultivo
El trigo es el cultivo por excelencia para la siembra temprana y la superficie destinada al cereal se incrementó en un 12% en relación al año anterior, llegando a las 298.000 hectáreas. Los principales departamentos productores de trigo fueron: Paraná, Victoria y Diamante que abarcaron el 42 % de la superficie sembrada (125.500 ha) y el 44 % de la producción (327.005 T), de acuerdo a los datos brindados por el SIBER de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos.

La producción de trigo alcanzó un total de 751.335 toneladas y significó una disminución del 11% respecto a la campaña 2016/17 (-97.455 toneladas) y con un rendimiento promedio de 2.523 Kg/Ha (-22% que el año anterior). Para los últimos 10 años, el rendimiento medio del trigo en Entre Ríos ha sido de 2.886 Kg/Ha.

Los mejores rindes se dieron en los departamentos Victoria y Gualeguay, que superaron en 327 kg/ha a la media provincial, mientras que los rendimientos más bajos se orientaron hacia el Norte y Este del territorio (Federación, Feliciano y Concordia) y se posicionaron 523 kg/ha por debajo de la media provincial.

Los otros dos cultivos de invierno que tienen cierta relevancia (cada vez menos) son el lino y la colza.

En colza se produjo un leve incremento del 1 % en la superficie sembrada y totalizó una superficie de 3.650 Ha. El rendimiento promedio provincial fue de 1.374 Kg/Ha y estuvo un 22% por debajo del año anterior, lo que significó una producción total de 4.878 toneladas de colza, una disminución del 23% con respecto al año pasado. El principal departamento productor de colza fue Victoria que abarcó el 56 % del área implantada y el 63 % de la producción total.

Por su parte en lino, hubo una disminución interanual del 52 % en la superficie sembrada, totalizando una superficie de 7.200 hectáreas sembradas. El rendimiento promedio provincial experimentó una caída del 37 % en relación al año pasado y se ubicó en los 779 Kg/Ha, sumando una producción total de 5.530 toneladas (-69% que el año anterior). El principal departamento productor de lino fue La Paz, el cual abarcó el 28 % del área implantada y el 29 % de la producción. Le siguieron en orden de importancia Nogoyá, Uruguay y Diamante.

Los cultivos de verano como el girasol, maíz, sorgo y soja tuvieron malos resultados y comportamientos similares por las condiciones climáticas que signaron la campaña. El gran beneficiado por el clima fue el arroz, que siempre necesita buena irradiación solar en enero, pero eso demandó mucho más riego artificial, lo que encareció el costo del cultivo notablemente.

La siembra de girasol en la campaña 2017/18 se concentró en los departamentos de La Paz y Paraná, con lotes también sembrados en Diamante, Uruguay y Gualeguaychú. En total se sembraron 1.500 hectáreas (-67% que el año anterior) y se cosecharon 3.170 toneladas de la oleaginosa (-60%). Lo que se incrementó fue el rendimiento del girasol, que dejó 1.113 Kg/Ha (+21%).

El sorgo sumó un área sembrada 27% menor a la de la campaña anterior para totalizar 84.000 hectáreas con el cultivo. El área destinada a consumo animal (sorgo tipo forrajero, doble propósito y lo cosechado como grano húmedo) abarcó el 32% (26.800 ha), por lo tanto, la superficie cosechada para grano comercial fue de 57.200 ha. El rinde promedio provincial fue de 3.607 kg/ha, (-27 %) y significó una producción total de 206.300 toneladas (-57% que la campaña anterior).

En área sembrada se destacan los departamentos Nogoyá y La Paz que abarcaron el 25 % del total implantado, mientras que el 60 % de la producción se concentró en cinco departamentos: Nogoyá, Villaguay, La Paz, Gualeguaychú y Paraná. En los departamentos Federación y Feliciano, el total de la superficie sembrada se destinó a consumo animal. Dentro del área no cosechada, se incluyeron lotes que se perdieron por completo, debido a la fuerte sequía que afectó al cultivo.

El arroz fue el único cultivo que tuvo números similares en relación al año anterior y hasta se vio beneficiado por las escasas lluvias del verano. Si bien el área sembrada volvió a retroceder y se ubicó en las 62.650 hectáreas (-2%), el rendimiento del cultivo compenzó esa merma y se ubicó en los 7.492 Kg/Ha (+3%), lo que terminó registrando una producción casi igual a la del año pasado con 465.625 toneladas (466.670 T el año anterior). El tipo comercial más sembrado fue el largo fino que abarcó el 90 % del área y en segundo lugar se ubicó el largo ancho con el 9 %.

En el trimestre diciembre – febrero la precipitación promedio en Entre Ríos fue de 148 mm, mientras que un año atrás ese período tuvo 465 mm, lo cual marca una disminución del 215 %, es decir 317 mm. Un dato importante de mencionar es la cantidad de días con lluvias. En la presente campaña hubo un total de 24 días donde la precipitación promedio diaria fue de por lo menos 1 mm (menor nubosidad e incremento en la radiación), mientras que en el ciclo 2016/17 el valor se ubicó en 36 días. Estas condiciones climáticas beneficiaron al cultivo pero también hicieron que el productor tuviera que disponer de más recursos para riego, incrementando los costos operativos del cultivo y disminuyendo el margen de rentabilidad.

La soja ha sido históricamente el principal cultivo y fuente de ingresos para el productor entrerriano, para las arcas de la Provincia y para la Nación. Sin embargo, este es el primer año después de dos décadas que ya no va a ser así. El área con soja de primera fue de 917.700 hectáreas (ha) y presentó un rinde promedio de 1.100 kg/ha. Con estos valores y con un 2 % del área perdida (20.000 ha aproximadamente), la producción alcanzaría 987.470 toneladas. La superficie con soja de segunda totalizó las 291.700 ha y el rendimiento promedio se posiciona en 730 kg/ha. Se estimó que alrededor de 14.500 ha (5 %) no serán cosechadas. La producción se situaría en el orden de 202.356 T. Estos valores indican que la producción total de soja en Entre Ríos se ubicaría en 1.189.826 T, es decir presentaría una caída del 65 % respecto al ciclo 2016/17. El rinde promedio provincial se ubicaría apenas en los 1.013 kg/ha, algo más de 1000 Kg menos que el promedio para Entre Ríos de los últimos 10 años y 2.200 kilos menos que la campaña anterior.

Por último el maíz. El cultivo que presentó el mayor volumen de producción en la campaña que estamos analizando.
Que el maíz supere en volúmenes de producción a la soja debería ser el objetivo de cualquier política pública que se intente Entre Ríos. Tal vez eso suceda cuando haya alguna política pública gubernamental hacia el sector. Hace ya varios años que eso no sucede. Sancionar y decretar emergencias está muy lejos de ser una política pública y mucho más distante de ser alguna solución seria a los problemas que tiene el sector agrícola y los actores que intervienen, en sus diversas escalas.

El área sembrada de maíz de primera tuvo un crecimiento interanual del 2%. Del total implantado (266.500 ha), aproximadamente el 9% (23.600 ha) se destinó a la elaboración de silo y cosecha como grano húmedo. Por lo tanto, el área cosechada para grano comercial se situó en 242.900 ha. El rendimiento promedio provincial fue de 4.799 kg/ha y reflejó una caída del 27 % (-1.808 kg/ha) en relación al año pasado. La producción del cereal se posicionó en 1.165.690 T e implicó una disminución interanual del 26 % (-408.000 T).

En cuanto al maíz tardío o de segunda, a nivel provincial –y al cierre de este artículo- la Bolsa de Cereales de Entre Ríos reportaba que había cosechado el 71 % del área implantada con un rendimiento promedio provincial es de 3.100 kg/ha cifra inferior al promedio del último quinquenio que es de 5.347 kg/ha. Los valores de rendimientos obtenidos son muy variables con un rango entre 500 kg/ha a 4.500 kg/ha y al igual que el resto de los cultivos de verano, el área con maíz tardío y/o de segunda fue afectada por la fuerte sequía y algunos casos se tomó la decisión de no cosechar.

Como resumen el maíz totalizó 316.400 hectáreas sembradas (+3%) y –según los números provisorios del SIBER y sin que se haya terminado de levantar el 30% del maíz de segunda-, el rendimiento promedio estaría en los 4.155 Kg/Ha (-35%) y la producción total se situaría en torno a 1.314.700 toneladas (-28%).

El departamento que más superficie destinó a la siembra de maíz de primera fue Paraná con y representó el 14 % del área implantada. En segundo lugar se destacó Victoria con 11 %. Los mejores rendimientos estuvieron en Gualeguay y en segundo lugar Victoria.
Una producción de OLEINIZAK
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