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Actualidad

31/08/17

Industria entrerriana: con la visión en el mediano y largo plazo

Si bien la coyuntura no termina de establecer las mejores condiciones, comienzan a aparecer las primeras señales de recuperación.
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Lenta y tibiamente comienzan a aparecer los primeros indicadores positivos en los números macro de la economía argentina, y en el último informe del Estimador Mensual de la Actividad Económica (EMAE) que elabora el INDEC se muestra la tasa más alta registrada hasta el momento en el Gobierno de Mauricio Macri: +4% en junio de forma interanual, acumulando en el primer semestre una expansión del 1,6% comparada contra el primer semestre de 2016.

La estadística confirma el cuarto mes consecutivo de crecimiento de la actividad y cierra el cuarto trimestre consecutivo de números positivos.
La inversión está siendo el motor de la recuperación. Hoy ya son 14 de los 15 sectores relevados los que tienen cifras positivas, liderados por la construcción y la industria. Solamente el área de Minas y Canteras tiene números negativos. A pesar de ello, es el consumo la variable más relegada, y es el factor que explica la lentitud de la recuperación de la economía.

La actividad industrial se ha ido recuperando con el avance del año y se prevé que el Estimador Mensual Industrial cierre el primer semestre casi neutro, después de las caídas de los primeros meses de 2017. Según estudios privados difundidos a finales de agosto, la producción industrial subió un 4,5% en julio último y acumularía un 0,8% positivo durante 2017. También la consultora FIEL fue en el mismo sentido y estimó un incremento del 5,4% en julio respecto al mismo mes de 2016. Con esta suba, el indicador acumula un incremento intermensual de 10 meses consecutivos.

Por su parte, si bien la balanza comercial sigue registrando números en rojo, el perfil de las importaciones demuestra el ritmo creciente de las inversiones locales.

En lo que va del año, el ingreso de mercaderías al país creció un 15,4% mientras que las exportaciones lo hicieron solamente al 1,4%. El resultado es un déficit U$S 3.428 millones para los primeros siete meses de 2017. El dato positivo tiene que ver con lo que Argentina está importando. Las que más crecen (54% interanual) son las de Bienes de Capital apoyadas en Equipos de Transporte y en Maquinarias y Equipos, mientras que las que menos crecieron fueron las de Bienes de Consumo (20%).

Por su parte, las exportaciones más dinámicas fueron las industriales (con un 16% positivo interanual), mientras que las del sector primario retrocedieron un 5%.

El comercio exterior entrerriano no transita por caminos diferentes. En el primer semestre las exportaciones se contrajeron levemente (-0,9%) en relación al mismo período del año anterior. No debemos perder de vista que desde 2012 las exportaciones han sufrido bajas constantes año tras año. La noticia es que los envíos de Origen Industrial aumentaron 11%, mientras que las de Origen Agropecuario cayeron 1,9% y los productos primarios 2,2%. Se destacaron exportaciones de Carne de Ave, Jugo de Frutas y Metales, y Papel y Cartón, mientras que en el lado negativo estuvieron Desperdicios Alimentarios, Arroz y Carne Bovina.

Tomando el pulso a nuestra industria
La Unión Industrial de Entre Ríos cerró en el mes de agosto un sondeo sobre el comportamiento del sector durante el primer semestre en Entre Ríos con datos sobre producción, ventas, empleo, horas trabajadas, capacidad instalada y ocupada, inversiones, perspectivas y los principales problemas que afectan a la industria en la Provincia.

Entre los principales resultados –y comenzando con la producción y las ventas del segundo trimestre frente al primer trimestre de 2017-, el 37% de las industrias encuestadas respondieron que su producción aumentó en este período y un 45% que se mantuvo sin variaciones. De esta forma, solo el 17% de las empresas manifestaron una caída en sus niveles productivos. Respecto al nivel de ventas, el 41% aumentó las mismas en el segundo trimestre mientras que el 28% no mencionó variación alguna. El restante 30% sufrió caída en sus ventas.

En materia de empleo se sigue sosteniendo lo que ésta revista observaba en el mes de diciembre pasado, con una relativa recuperación y ampliación de las dotaciones de personal.

El informe de la UIER muestra que un 69% de las industrias encuestadas mantuvieron estable sus niveles de empleo, mientras el 59% resalta que no han variado la cantidad de horas trabajadas. Asimismo, también se destaca que un cuarto de las industrias aumentaron sus niveles de empleo en el segundo trimestre respecto al primero, y un 28% incrementó la cantidad de horas trabajadas. En contraposición a esto, se identifica un pequeño porcentaje que ha tenido una dinámica contractiva respecto al trabajo. Solo el 6% de las encuestadas redujeron sus plantas de personal, mientras que el 13% disminuyó la cantidad de horas trabajadas.

A nivel nacional y de acuerdo a cifras del INDEC, el sector manufacturero se encuentra al mes de junio de 2017 utilizando el 67% de su capacidad instalada. Si contrastamos estos números con las industrias de la Provincia, se observa que el 82% de las encuestadas supera el 70% de su capacidad instalada y explica la necesidad imperiosa de desarrollar inversiones en el corto plazo.

En el último Anuario de X-Más hablábamos de un nivel de expectativas altas para el corriente año, después de haber evaluado al 2016 como un año regular (solamente el 57% dijo que había sido entre bueno y muy bueno). En ese momento –diciembre de 2016- el 87,93% de los consultados creía que el 2017 sería mejor que el año que estaba cerrando. Siete meses después, los niveles de percepción y perspectivas se mantienen más o menos en las mismas cifras. En los encuestados para el informe de la Unión Industrial de Entre Ríos, el 45% estimó la actualidad como buena y las perspectivas serán mejores para los próximos meses, mientras que otro 31% dijo que era buena la actualidad con perspectivas iguales. Por último el restante 24% de las industrias consultadas por la UIER dijo que había tenido un primer semestre malo y entre ellos, el 87% no era optimista con que la situación cambie durante el segundo semestre del año.

Si salimos de las generalidades y vamos a las cuestiones puntuales de cada empresa en materia de los temas abordados en el informe, cerca de la mitad de las industrias esperan que en los próximos meses aumente su nivel de producción, de ventas y de utilización del la capacidad instalada. Asimismo, el 21% espera un aumento en su nivel de empleo y el 24% cree que deberá incrementar las horas trabajadas.

La gran preocupación: presión tributaria extrema
A la hora de enumerar las principales preocupaciones, los industriales casi no tienen dudas: el 93% se acordó primero de los impuestos y la asfixiante situación que están viviendo desde todos los ámbitos del Estado. Un 93% nominó a las Cargas Impositivas por sobre cualquier otro problema. Es más, las tres menciones siguientes (también con altos valores) están estrechamente vinculados con el primer tema: el incremento de los Costos Salariales (no la suba de salarios, que no es lo mismo) y la caída del Margen de Rentabilidad, mientras que el 57% se preocupó por la Competencia Desleal que sufren en sus actividades. Estos cuatro puntos están estrechamente ligados y son los únicos que tienen la adhesión de la mayoría de los industriales. Después, Caída de Ventas y el Tipo de Cambio preocupan al 43%, mientras que solo al 13% lo aflige la Apertura de las Importaciones.
Sería muy bueno que el funcionariado político tome nota de estos puntos, porque tanto los discursos como las acciones que llevan adelante (o dicen llevar) están bastante contrapuestas con la realidad que se está viviendo en el sector productivo, industrial, comercial y de servicios.

Inversiones y crecimiento, el camino.
El estudio de la UIER ratifica lo que venimos mostrando semana a semana en nuestro programa de TV y acompaña lo relevado por ésta revista en materia de inversiones. El informe dice que el 80% de las industrias está realizando inversiones o está por comenzarlas en este año y solamente el 20% de los consultados no tiene en marcha ni tiene previsto para este año ningún proyecto.

Para elaborar esta nota, también nosotros consultamos a más de 30 industrias de diferentes sectores y tamaños de toda la Provincia y encontramos cifras similares a la de la Unión Industrial, con las cuales profundizamos en algunos aspectos.

Entre quienes llevan adelante proyectos de inversión o están a punto de comenzarlos, los montos involucrados en esas 30 industrias superan los $ 900 millones (o algo más de U$S 50 millones). En ese pequeño universo hay empresas de software cuyas inversiones pueden trepar al millón de pesos y laboratorios y otras industrias más grandes que tienen proyectos que sobrepasan los $ 100 millones de presupuesto para éste año.

La mayoría de las inversiones relevadas tiene a la infraestructura (nuevas naves industriales) como uno de los puntos principales, acompañados en todos los casos de la adquisición de equipamiento tecnológico para mejorar procesos o incorporación de nuevos productos.
Las industrias están viendo con optimismo el horizonte y prueba de ello es la decisión mucho más firme que en 2016 de ampliar las capacidades operativas. En la mayoría de los casos, estas inversiones traen aparejado la búsqueda de eficiencia (principalmente a través de automatizaciones) y buena parte de ellas confirman la necesidad de seguir incrementando sus dotaciones de personal, a pesar de los costos cada vez más alto que esto supone.

Una de las particularidades que se siguen dando es la escasa utilización del crédito para encarar las inversiones. Menos del 23% de las consultadas por X-Más tiene a la financiación crediticia para apalancar más de la mitad de sus inversiones. El resto utiliza, principalmente, la reinversión de utilidades y capital propio para llevarlas adelante.

Entre los motivos para que no se tome endeudamiento externo para apalancar inversiones se encuentra la dificultad que encuentran los industriales para su acceso, la falta de información y costumbre de hacerlo, las tasas –todavía altas en muchos casos-, y la disponibilidad rápida e inmediata de recursos propios.

En lo que fueron casi unánimes fue en la necesidad de más inversiones, además de las que están encarando. La industria entrerriana está en pleno desarrollo, con empresas que se están posicionando en los mercados regionales y nacionales, y tienen la capacidad de haber desarrollado productos de buena calidad y aceptación en la mayoría de los rubros. Hay mucho por crecer, tanto en el mercado local como en el internacional. Y lo saben y van por eso. A la hora de determinar qué necesitan para continuarlas, aparecen temas como la evolución del mercado, la posibilidad de acceder a financiamiento a mejores tasas y la definición de cuestiones políticas y de gobierno, que brinden más tranquilidad para pensar en el mediano y largo plazo. Varios de los consultados expresaron que “los resultados de las últimas elecciones trajeron un poco más de tranquilidad al sector”.

Hay expectativas, hay futuro.
¿Qué dispara la decisión de invertir en una empresa?, le preguntamos al Presidente de la Unión Industrial de Entre Ríos, Guillermo Müller, y su respuesta fue rápida y tajante: “Que las expectativas de futuro sean mejores que las que están en el presente. Y eso está sucediendo.”
¿Qué variables son las que indican estas perspectivas?, replicamos. “Se está comenzando a observar, y como lo manifiestan nuestros socios, una baja en el desempleo a nivel nacional. Hay una tendencia a la baja de la inflación que se acentuará en 2018; un dólar que acompañará la inflación; mejoran las variables económicas y se espera que el año próximo el crecimiento del PBI esté por encima del 3%, con niveles que nos habíamos desacostumbrado. Todo eso, genera un círculo virtuoso de inversión. Por otro lado, Brasil comienza a mostrar también signos de recuperación y el resto de los países Latinoamericanos están en condiciones similares para recibir nuestros productos. Hay una mejora de los reintegros a las exportaciones en términos generales y eso es otra bocanada de aire fresco. Se espera un mayor nivel de actividad en el mercado interno y permitirá licuar mejor los costos fijos. 2018 nos genera optimismo. Y esas mejoras ya se palpan en varios sectores: agro, metalmecánica o construcción, entre los principales”.

¿Y las perspectivas para Entre Ríos, qué necesitan las industrias para crecer? “En la Provincia ya tenemos varias empresas que son referentes y líderes nacionales en sus sectores. Frigoríficos avícolas, industria del huevo, packaging, jugo concentrado y listo para consumir, amoblamientos, aberturas, acoplados, la industria del arroz o la molinería, laboratorios medicinales y veterinarios… y seguro me olvido de varios, son muchos sectores que no han dejado de invertir para seguir creciendo. Ahora, qué necesitan: disponer de energía, de infraestructura, de recursos humanos –que los tenemos y son muy buenos, con apego al trabajo-, y razonabilidad en el costo fiscal. Este es un tema en el cual nos estamos acostumbrando a que los Estados deficitarios echan mano a los recursos más rápidos que tienen y quitan competitividad e incentivo para seguir haciendo. ¿Para qué sirve una política pública? –se pregunta Müller y se responde- Para incentivar o desincentivar. Los gobiernos deben crear las condiciones para que nadie se quiera ir de su lugar y otros quieran llegar, porque encuentran en ese lugar las mejores condiciones para hacer lo suyo. Hoy en Entre Ríos tenemos casi todo lo necesario para que nadie tenga que pensar en irse a otro lugar. Tenemos un empresariado muy dinámico que trata de hacer cada vez más cosas. A veces encuentra trabas y pierde mucho tiempo y esfuerzo en destrabarlas. El empresario es de por sí una persona optimista y los entrerrianos no saben de especulaciones. Falta generar los estímulos para acelerar los procesos, para ir más rápido porque se puede. Después, el devenir mismo genera las oportunidades y el entorno posibilita el crecimiento”.

De los discursos a los hechos

No hay spot publicitario en época de campaña que no hable de la producción, de la industria, del crecimiento, del desarrollo. Y eso está bien, porque se reconoce que el verdadero motor de la economía es el trabajo, y la transformación de las materias primas en productos de mayor valor agregado la gran oportunidad que tiene Entre Ríos de incrementar su economía.

Pero con spots y discursos no alcanza.

A mediados del año pasado la Dirección de Parques Industriales elaboró, en conjunto con entidades intermedias, un Proyecto de Ley de Parques Industriales, el cual ingresó en la Legislatura Provincial por la Cámara de Senadores. En diciembre pasado el gobernador Gustavo Bordet declaró en una entrevista con X-Más que la obligación del Poder Ejecutivo estaba saldada y estaba en manos de la Legislatura (poder totalmente independiente, como sabemos). Pasó un año exacto y el proyecto de Ley no ha salido de la comisión de Producción que preside el senador por el departamento Villaguay, Mario César Torres.

A nivel nacional están comenzando a tomarse diferentes medidas en varias áreas que afectan directamente el desenvolvimiento de las PYMES. Muchas de estas leyes necesitan de la adhesión de la Provincia a través de su Legislatura: Ley PYME, que brinda una cantidad de ventajas competitivas a las empresas más pequeñas y medianas, que van desde la liquidación trimestral del IVA hasta el mejor acceso al crédito. La nueva Ley de ART, que busca sacar de los tribunales federales los conflictos laborales; o la ley de Asociaciones Públicas Privadas, un instrumento extraordinario que le permitiría al propio Gobierno de Entre Ríos buscar capitales en el sector privado para llevar adelante obras públicas. Todos los proyectos, junto a varios otros, están dentro de las diferentes comisiones de algunas de las dos cámaras.

Los industriales entrerrianos no saben de especulaciones y van para adelante. Recorrer la provincia todas las semanas y hablar con cada sector –desde los más importantes hasta los emprendedores que creen haber encontrado una idea que puede funcionar- nos brinda una imagen que solo se puede transcribir con la palabra “optimismo”.

Tenemos un amplio abanico productivo que comprende desde las materias primas hasta el conocimiento y capacidad para transformarlas. Tenemos la gente que puede hacerlo, y es una de las mejores ventajas competitivas que no se pueden “comprar” tan fácilmente. Todos avanzan hacia adelante e invierten en consecuencia.

Los Gobiernos tienen la responsabilidad de generar las condiciones para que esto se termine de plasmar.

De las decisiones correctas surgirá que se vean más resultados positivos en los menores tiempos posibles. Y no todo requiere inversión presupuestaria. El trabajo arduo y las buenas ideas son los principales aliados cuando los recursos escasean.
Una producción de OLEINIZAK
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