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Actualidad

26/12/16

La película explica por qué la foto de todos en 2016 no es buena

Por primera vez en más de una década que llevamos haciendo este informe, el año fue reprobado por la mayoría de los empresarios. Sin embargo, nadie desconoce de dónde venimos y lo que era necesario hacer para cambiar el rumbo.
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Por Martin Oleinizak -

El cimbronazo fue más fuerte de lo esperado y causa preocupación no saber cuánto tiempo más será necesario para revertir la tendencia. Como hacemos anualmente consultamos a más de medio centenar de directivos para un balance de 2016 y las expectativas en este complejo contexto entrerriano y argentino. Además hablan de empleo, inversiones, innovación y política: ¿cómo evalúan el primer año de Mauricio Macri y Gustavo Bordet?

Tal vez las expectativas eran muy altas. Tal vez la necesidad de haber pasado los últimos cuatro años en franco retroceso se quiera ver la reactivación con más velocidad. Tal vez el lugar a dónde había caída la provincia y el país eran más profundo de lo que se suponía. O tal vez para evaluar, solo buscamos resultados en lo que respecta al bolsillo.

Lo cierto es que 2016 resultó ser el año en el cual la mayoría de los sectores mostraron resultados entre regulares y algunos casos buenos, donde la pérdida de rentabilidad fue el denominador común y moneda de cambio más utilizada para sostener los niveles de actividad. En la mayoría de los casos, fue lo que permitió sostener las plantas de personal, uno de los mayores valores que siguen destacando los directivos.
Año tras año hacemos un sondeo de opinión, una ronda de consulta con más de 60 empresarios y dirigentes de entidades intermedias, de diferentes sectores productivos, industriales, comerciales y de servicios, con distintos tamaños de organización ubicados a lo largo y ancho de Entre Ríos, con el puro objetivo de conocer sus impresiones y esperanzas de lo que dejamos atrás y lo que está por venir. Este trabajo está muy lejos de ser un estudio de campo científico. Simplemente busca reflejar una crónica de lo que fue el año y la visión sobre el futuro inmediato de quienes generan trabajo genuino y riquezas para la región y de quienes pagan sus impuestos para sostener el funcionamiento de un Estado cada vez más elefantiásico que necesita imperiosamente eficientizar su administración para el bien de todos.

Para tener una idea de referencia sobre el sondeo, podemos resumir que el 38,6% de los consultados pertenecen al rubro de Comercio y Servicios, el 26,3% a la Agroindustria, el 21,1% a la Industria, el 8,8% a la Construcción y el 5,3% a la Industria del Software. Esas personas son las que componen el resto de ésta edición de X-Más y cuentan en primera persona qué pasó en sus empresas y actividad, más adelante.

2016, el cambio
En los últimos años venía sucediendo que antes de comenzar el año los directivos tenían expectativas conservadoras respecto a lo que podía suceder. Y con el transcurrir de los meses una u otra cosa mejoraba el desenvolvimiento de la empresa y los negocios, y se cerraban en términos buenos en general. De hecho, si repasamos las calificaciones finales que hemos obtenido en este mismo espacio desde el año 2010, podemos observar que en 2011 había sido el período más difícil donde solo el 71% logró un balance positivo. Esa percepción subió al año siguiente a un 90% de empresas con balances buenos y desde ahí comenzó la caída que el año pasado, con todas las complicaciones electorales en el medio, cerró con el 77% de los empresarios manifestando que su año había sido “bueno”.

Esa primera pregunta en este 2016 arrojó por primera vez para nosotros un resultado que no supera el 60% (límite de calificaciones positivas). Solamente un 57% de los consultados manifestó cerrar estos días un año con buenos resultados. El 43% restante calificó al 2016 como “regular” o “malo” directamente.

Hablamos antes de las expectativas no cubiertas, y en este 2016 el 55,17% de los consultados dijo que había sido un año “peor de lo esperado”, a pesar que todos eran conscientes que los cambios que se estaban produciendo desde la asunción de los nuevos Gobiernos iban a impactar de diferentes maneras en cada uno de los negocios. No creían que tanto. No creían que el impacto en el consumo y el freno del mercado interno se fuera a prolongar durante tanto tiempo. En general estimaban un primer semestre complejo y un segundo de recuperación. Pero ese famoso “segundo semestre” todavía no ha llegado.

Durante todo 2016 escuchamos –generalmente por los medios nacionales y en la región eso se repite sin verificar lo que pasa en la Provincia-, que había una cantidad de despidos importantes en las empresas. Desde nuestros espacios –televisión y esta revista- fuimos demostrando que en Entre Ríos esto no era así en la generalidad. Sí, la industria de la construcción perdió 3.000 puestos de trabajo registrados sobre finales de 2015 y no los pudo recuperar en este año, pero el resto de los sectores –salvo algunas excepciones-, no hicieron reducción de personal. “El personal que tenemos es nuestro mayor capital. Hicimos todos los ajustes necesarios pero vamos a sostener a la gente todo lo que podamos”, fue una de las respuestas más escuchadas durante el sondeo. El 59,32% de los consultados dijo que su planta se mantuvo “Estable”, sin cambios, mientras que el 33,90% generó nuevas fuentes laborales. Esto marca claramente que las empresas se manejan en períodos más largos que el corto plazo de coyuntura, donde los procesos de inversión y toma de decisiones trascienden uno o más ejercicios. Solamente el 6,78% tuvo que despedir gente. Son casos puntuales, sectores puntuales que tienen cada uno su explicación.

Lo más importante es que en el contexto que estamos, casi el 56% de las empresas tenderá a crecer en personal en 2017, mientras que el 39% lo hará hacia la estabilidad. Nuevamente, solo un 5% cree que deberá reducir. Y esto se enmarca en que las expectativas para el año próximo nuevamente están muy altas. Pero están altas porque la economía (y de acuerdo a lo que estiman los directivos consultados) ya pasó por su peor parte, y de ahora en más solo queda crecer. “El 2017 va a ser un año mejor, pero todavía no será bueno del todo”, fue una de las definiciones que mejor resume el pensamiento de los empresarios, que estiman casi en un 88% que será un “Mejor” año el próximo. El pesimismo solo le cabe al 5,17% de los consultados.

Entre las principales preocupaciones que manifestaron, la caída del mercado interno es la que más unánime y frecuentemente se repitió. Todos dijeron que para poder sostener las ventas en 2016 tuvieron que achicar considerablemente los márgenes de rentabilidad y traza políticas comerciales mucho más agresivas que años anteriores, que tuvieron que “salir a buscar a los clientes”, como hacía años que no lo hacían.

El sondeo lo hicimos entre el jueves 1 y el lunes 12 de diciembre, período en el cual el Gobierno Nacional ingresó en sesiones extraordinarias un proyecto para el Impuesto a las Ganancias y la oposición dio vuelta la votación y dejó un panorama político muy complejo, donde la gobernabilidad y el próximo año electoral tomaron relevancia. Posiblemente por eso, se prendieron las alarmas en los empresarios y precisamente la “Gobernabilidad” y el real poder político del Gobierno Nacional fue el segundo punto en importancia entre las preocupaciones, al mismo nivel de la “Carga Impositiva” que impide –principalmente a las PYMES- pensar en crecer. Después, “Déficit Fiscal”, “Inflación”, “Infraestructura” y el rol de la “Justicia” para tomar determinaciones en los casos de corrupción fueron el resto de las preocupaciones más repetidas.

Gobierno Nacional y Provincial
En el sondeo también preguntamos sobre la evaluación de las dos gestiones principales que tenemos en Entre Ríos. El gobierno de Mauricio Macri en el país y de Gustavo Bordet en Entre Ríos.

Así como la evaluación económica del año fue Regular, la gestión de ambas jurisdicciones estuvo en el mismo sentido. Y hay que hacer una aclaración en este punto. La evaluación para ambos dirigentes, como líderes de Gobierno de una gestión integral, arrojó resultados muy similares con la particularidad que buena parte de los consultados no calificaba de la misma forma a la gestión provincial de la Nacional. En la sumatoria final los resultados son casi idénticos. También es muy parecido el tipo de análisis para ambos gobiernos. En los dos casos el cambio de gobierno traía implícita una “herencia” bastante grande. En la Nación se hizo evidente (aunque no tanto como muchos hubieran deseado), pero en la Provincia, la continuidad en el gobierno del mismo partido, hizo que las críticas fueran más hacia adentro y no se expusieran tan abiertamente, aunque el sinceramiento de los números rojos bermellón de Entre Ríos terminaron por exponerlo claramente.
Esto explica en parte la evaluación de Regular para ambas gestiones. La foto del primer año de gobierno no puede ser mirada sin el contexto de la película que venía sucediendo en todo el país, y de ahí el resultado siguiente en el que las expectativas, tanto para Macri como para Bordet siguen estando intactas hacia adelante.

A nivel nacional, el sondeo arrojó un resultado de 2,46 (donde 1 es mala gestión, 2 regular, 3 buena, 4 muy buena y 5 excelente). Es un Regular a mitad de camino hacia un Bueno, pero marca a las claras que no cumplió con las expectativas que se tenían al inicio de gestión. Entre los aspectos positivos que destacaron los empresarios están la apertura al mundo, el haber salido del cepo cambiario, el arreglo con los Holdouts y la recuperación del diálogo como método político al igual que la institucionalidad para resolver los problemas. Entre las críticas, la inexperiencia e ingenuidad para llevar el gobierno adelante junto al pésimo tratamiento del reordenamiento de tarifas fueron las más recurrentes. Después obviamente la economía, la inflación y la carga asfixiante de los impuestos, y vuelve a aparecer el tema de funcionarios no aptos (la crítica principal es que “no entienden cómo se gestiona en la cosa pública”). Con estos resultados, todavía el 75% de los consultados sigue teniendo expectativas positivas en el Gobierno Nacional, mientras que el restante 25% no cree que Macri sea capaz de mejorar la gestión.

En la provincia el sondeo le otorgó a Gustavo Bordet un resultado de 2,42. Otro Regular casi idéntico al de Macri. Entre los aspectos positivos el Diálogo, la gestión equilibrada y una buena imagen personal son las respuestas más frecuentes, mientras que en lo negativo aparece “no sé que hizo” como el más recurrente. Este es un fenómeno que se deberá analizar, porque el desconocimiento sobre la gestión provincial es importante. ¿Tendrá que ver con el bajo perfil del gobernador, con la poca o ineficaz comunicación del gobierno? Lo cierto es que ese resultado después aparecerá también en las expectativas sobre Bordet a futuro. Volviendo a lo negativo de la gestión entrerriana, el déficit fiscal y la deuda de la provincia son la principal preocupación, que se suma a una “necesidad de cambiar funcionarios” ligados generalmente con la administración anterior. Mirando al futuro, todavía casi el 60% de los entrevistados dijo seguir dándole crédito al gobernador y no lo hace el 23% (menos que a Macri), pero aparece un 17% que no sabe. Esto es lo que decíamos antes, sobre el desconocimiento de las acciones que ha tenido en su primer año la gestión provincial.

Esto es el apretado resumen. Los invitamos a informarse en profundidad con la palabra y experiencia de los protagonistas de este anuario.
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