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12/03/15

"Si nos alineamos para venderles materia prima, es el peor negocio que podemos hacer"

Las declaraciones corresponden al Ministro de la Producción Roberto Schunk, en una entrevista exclusiva para la nueva edición de la revista X-Más. La siguiente es la nota.
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En el reciente mes de febrero, la República Argentina avanzó fuertemente en la relación bilateral con el Gigante Asiático. En ese contexto, Entre Ríos siguió de cerca la línea del Gobierno Nacional y firmó convenios de financiación para obras y acercamiento de inversores a diferentes sectores productivos de la provincia. El frigorífico de San José y Cotapa son la muestra de avanzada de lo que puede venir: citrus, arándanos y puertos ya están en la agenda. ¿Cuál es la estrategia de Entre Ríos? ¿Qué se busca? ¿Cómo se negocia? ¿Será un beneficio o un gran problema a mediano y largo plazo? Las respuestas a cargo del Ministro de la Producción de Entre Ríos, Roberto Schunk.

Como nos ha tenido acostumbrados durante los últimos años, el Poder Legislativo funcionó nuevamente en el mes de enero como una escribanía del Poder Ejecutivo y aprobó, sin ninguna explicación técnica real ni argumento convincente (difícilmente algún legislador haya tenido información precisa y certera sobre lo que estaba levantando la mano), la Ley 10.352 que habilita al Ejecutivo a contratar en forma directa y sin licitación, por hasta US$ 430.387.551 (más los intereses necesarios) a China State Construction Engineering Corporation LTD para la construcción de las obras denominadas “Acueducto del Norte Entrerriano La Paz - Estacas” y “Sistematización y distribución de agua para riego Mandisoví Chico”, y afectar como garantía los fondos provenientes de la Coparticipación Federal.

La Ley, publicada en el Boletín Oficial el miércoles 28 de enero de 2015 y cuyo Anexo todavía no ha tomado estado público a pesar de las reiteradas solicitudes, fue la confirmación de un camino que ya había comenzado al menos 15 meses atrás cuando la provincia buscaba compradores para Cotapa y el Ex Frigorífico San José, y que terminaron de quedar en manos de empresas donde los capitales chinos parecen ser los mayoritarios.

El Decreto Nº 3785, del Ministerio de Economía, Hacienda y Finanzas de Entre Ríos fechado el 22 de octubre de 2014, en su segundo artículo adjudica la empresa Procesadora Ganadera Entrerriana SAPEM (frigorífico de San José) a las empresas Cartipam SA (70%) y a En Premieur SA (15,21%), quedando las acciones restantes en manos de capitales entrerrianos (14,79%), que también habían ofertado por el frigorífico en la licitación. En el mismo artículo, también se adjudica a la empresa COTAPA SAPEM a la empresa En Premieur SA por el 56,37% de las acciones, correspondiente al total de las acciones que estaban en manos del Gobierno Provincial (el 43,63% restante pertenece a la cooperativa de tamberos). De esa manera, y después de un par de meses de transición, el Gobierno de Entre Ríos se desprendió a inicios de 2015 de dos grandes dolores de cabeza de la Gestión Urribarri.

China, una tierra diferente
Las negociaciones llevadas adelante con las empresas Cartipam SA y En Premieur SA parecen haber sido el inicio de relaciones cada vez más cercanas con empresarios chinos, que sumaron en 2014 la propuesta para la construcción de los acueductos del norte, y en este 2015 "ya han manifestados estar interesados por el citrus, los arándanos y el Puerto de Ibicuy", a decir del propio Ministro de la Producción, Roberto Schunk.

A principios de febrero la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, realizó una visita oficial a China. De la comitiva participaron, entre otros, el Gobernador Sergio Urribarri junto a los Ministros de la Producción, y de Planeamiento, Infraestructura y Servicios de Entre Ríos. Los resultados, según las crónicas oficiales, han sido excelentes y se han comprometidos unos US$ 250 millones de inversión en la cadena cárnica bovina, láctea y citrícola (a partir de la posible adquisición de la empresa Citrícola Ayuí, con serios problemas financieros y económicos), además de convertir al Puerto de Ibicuy en un puerto multipropósito. Todo habría quedado plasmado en un convenio firmado por el Gobernador con el Centro de Promoción Urbano-Rural Xiao Kang (equivalente a una entidad intermedia empresaria local, pero con bastante más recursos que las nuestras), en Beijing.

Con todo el contexto descripto y en medio de un clima totalmente enrarecido por las especulaciones políticas de cara a las próximas elecciones que todavía no tienen fecha cierta en Entre Ríos, y una situación financiera de las arcas provinciales por demás delicada que ha llevado a la reducción de la gran mayoría de los presupuestos, la sociedad civil está completamente en ascuas respecto a lo que se pretende con China.

Ninguno de los sectores empresarios o civiles –llámense productores, industriales, de la construcción o de las entidades intermedias- manejan información fidedigna respecto a los objetivos que se buscan con el fuerte acercamiento a China. ¿Es parte de una política planificada o una salida al ahogo financiero? ¿Coyuntura o largo plazo?

El Ministro de la Producción, Roberto Schunk, aceptó hablar del tema y explicar los objetivos que se persiguen... al menos en Entre Ríos.
– Tuve la suerte de acompañar al Gobernador Sergio Urribarri y ver directamente lo que es y significa hoy China en el mundo. Es impresionante. El Acta Acuerdo que firmamos es con una cámara de empresarios donde se encuentran las principales empresas Chinas. Entre ellas está quien tiene el paquete mayoritario que compró el Ex frigorífico de San José. Ellos tienen un laboratorio farmacéutico con 15.000 personas trabajando y 26 centros de distribución en toda China y US$ 6.700 millones de facturación anual. Esta empresa que ya invirtió en Entre Ríos lo hizo con solo un vuelto de lo que puede traer. Lo más importante para nuestro país en general y Entre Ríos en particular, es que somos economías complementarias. Ellos no tienen lo que nosotros producimos y podemos hacer.

– Eso es precisamente materia prima.
– Indudablemente que si ellos lo único que quieren es materia prima sería como volver al siglo XIX. Depende de cómo llevemos adelante esta relación nos podrá servir. Por eso, nosotros dejamos bien en claro tres condiciones: primero, el agregado de valor. Que vengan capitales a agregar valor a nuestras mercaderías en origen, como ya se está dando con las carnes bovinas y la leche, y que se asocien a capitales entrerrianos o nacionales; segundo, lo que les planteamos es que entre dos tercios y tres cuartas partes del personal tiene que ser entrerriano; y por último, la transferencia del paquete tecnológico. Queremos involucrar a nuestras universidades en cada uno de los proyectos. Estas exigencias que les pedimos son las mismas que tiene China para las multinacionales que llegan a ese país. Ni más ni menos.

– Lo que pasa es que China cada vez importa más materia prima con menor valor agregado...
– Por eso mismo. Si nos aliamos a China para venderles materia prima es el peor negocio que podemos hacer. Nuestro desafío, y por lo menos con quienes nos reunimos en China, es que si hubo una cuestión clara que quedó en este viaje, es que Entre Ríos llevó una cuestión concreta, firmó un acuerdo para generar inversiones con el estilo que estamos señalando. No sirve venderles materia prima para comprar después tecnología. Sería solamente cambiar a China por Gran Bretaña del siglo XIX.

– ¿Puede una provincia como Entre Ríos ponerle condiciones a un gigante como China?
– Hasta aquí nosotros no hemos tenido problemas; hemos sido muy claros en los planteos con cuestiones concretas, y como a ellos les interesan los alimentos, que es lo que no tienen, hasta ahora se han dado las previsiones que hemos tomado como decisión política. Planteamos una especie de Joint Venture, asociarnos con los capitales chinos, con mano de obra y agregado de valor entrerriano. Eso nos permitirá mejorar cada una de las cadenas productivas para abastecer el crecimiento chino.

– ¿Y en algún punto no será abrir la puerta para quienes no tienen las mismas condiciones de competencia que nosotros y terminen compitiendo desde adentro con nuestras empresas?
– Todo lo contrario. Me parece que tenemos que apuntar a no pelearnos por la producción que existe en la actualidad, sino por todo lo que se puede incrementar y lo que puede ser Asia como mercado, donde las posibilidades son enormes... si las sabemos aprovechar.

– Usted dijo que "con un vuelto" ese laboratorio llega a comprar el Ex Frigorífico San José. Con esos mismos vueltos, ¿no podrían comprarse así varias empresas entrerrianas?
– No. Nosotros no podemos pensar en chiquito. Debemos apuntar a duplicar las producciones en tantos años. Debe haber lugar para todos. ¿Por qué no podemos incrementar las existencias ganaderas que históricamente casi no han superado los 5 millones de cabezas o duplicar el área con citrus dulce? La complementariedad es la clave de nuestro negocio con China. Si aceptamos eso y cuidamos las condiciones de que no se lleven la materia prima sin agregado de valor, esto puede ser un éxito. Por supuesto, hay que hacerlo despacio y ganar confianza en los negocios.

– Precisamente ese es el problema. La confianza. ¿Esto es una política de búsqueda de acercamiento serio y planificado con China o una solución a los problemas financieros del país y la provincia?
– No. En absoluto. Por primera vez estamos pensando en el mediano y largo plazo. Esto trasunta una gestión de gobierno. Los propios empresarios ven a China como una posibilidad estratégica a largo plazo. Las claves son las condiciones. Depende de cómo uno se sienta en la mesa de negociaciones. Ahora, cuando se gana la confianza que es la clave, se puede construir una relación duradera. Si aprovechamos la complementariedad de nuestras economías, tanto Argentina como Entre Ríos tienen un futuro importante. Y sabemos que los próximos años pasarán cada vez más por China.

Carne, leche, citrus y arándanos.
– Yo estoy convencido de que Cotapa terminará siendo una empresa donde la mayor parte de su producción irá a la exportación. Ese laboratorio farmacéutico chino que compró las acciones de la empresa, necesita una leche especial para la niñez, y eso es vender trabajo entrerriano y a eso apuntamos. Al igual que con el Frigorífico de San José: en la primera quincena de marzo se va a estar exportando el primer contenedor a China...

– ¿La planta tiene la habilitación de China para exportar a ese destino?
– Por supuesto. Las habilitaciones las tiene desde antes y están vigentes.

– ¿Y va a conseguir las autorizaciones (ROE Rojo) para exportar?
– El tema de los ROE tiene mucho de mito. Los empresarios entrerrianos del sector han conseguido siempre los ROE para exportar y por eso lo hacen. Los ROE van a estar porque lo que le interesa al país es conseguir divisas. No podemos matar a la gallina de los huevos de oro. Esto es una experiencia inédita y entiendo que va a salir muy bien y se va a concretar en la primera quincena de marzo.

– ¿Con cuánto quieren funcionar en Procesadora Ganadera Entrerriana SA?
– Ellos quieren llegar a las 600 cabezas diarias que es la capacidad máxima del frigorífico.

– ¿Los empresarios que estuvieron recorriendo Citrícola Ayuí, son los mismos que los de Cotapa y San José?
– Sí. Y en estos momentos están conversando con los dueños de la empresa de Concordia. Les interesan los cítricos dulces y también los arándanos. Pero los arándanos disecados que es un producto que hoy casi no se hace en la Provincia. Es más agregado de valor para un mercado que puede demandar mucho. Y están dispuestos a tomar la empresa y hacer las inversiones necesarias.

– ¿Y para el Puerto de Ibicuy, también son los mismos? ¿Qué se quiere hacer ahí?
– En el puerto habrá otros empresarios que están dentro de la Cámara china con la cual se ha firmado el convenio, y estarán en la Provincia en la primera quincena de marzo para ver la salida del primer contenedor de carne y conocer otras posibilidades que les ofrece Entre Ríos, como lo es el puerto de Ibicuy. No es que ellos se quieran quedar con el puerto. Ahí se va a trabajar con capital entrerriano, capital privado chino y una parte minoritaria del Gobierno. Son 200 hectáreas de ampliación del puesto y hay posibilidades para todo tipo de proyectos. Queremos tener un puerto multipropósito. Incluso hay empresarios chinos que están interesados en una empresa barcacera. Pero reitero, en la medida que tengamos en claro las premisas de cómo nos vamos a asociar es la clave. Insisto: si vendemos materia prima no sirve y no es la decisión que ha tomado nuestro gobernador.

– ¿Del puerto de Ibicuy cuánto hace que se viene hablando?
– Hasta aquí, sacando lo de Cotapa y el Frigorífico de San José, es cierto que no hay nada en concreto. Lo que puedo decir es que en la primera quincena de marzo vienen empresarios chinos interesados en otros emprendimientos. Ahí veremos si esto es más discurso o si, como venimos trabajando hace un año y medio, las cosas van más o menos en serio. Estamos ante una gran oportunidad. Insisto, Entre Ríos es la única provincia que firmó una cuestión concreta con China. Lo peor que nos puede pasar es no hacer nada.

– Ahora, cuando China comience a meterse más fuerte en nuestra economía: ¿no podrán imponernos condiciones y productos que puedan ir en contra de los nuestros y su competitividad?
– Esos son los desafíos de la política. Indudablemente depende si se tiene en claro hacia dónde vamos, cuáles son las cuestiones que tenemos que defender. No es un camino de rosas. Uno puede cerrar la puerta y decir "China no me conviene" y no hacer nada. En la medida que tengamos en claro nuestra política no hay por qué tenerle miedo. Es verdad lo que decís que es un león contra un gato. Las relaciones cuando son de ganar-ganar pasa por otros condimentos y cuando se logra la confianza se pueden llevar adelante aunque no tengamos economías similares.

– ¿China busca ese ganar-ganar en sus relaciones?
– Donde pueden van directamente a buscar su propio beneficio. La cuestión es hasta dónde vos los dejas y eso es la definición política. Estoy convencido por todas las reuniones que hemos tenido, que vamos en otro sentido. Podrá ser más lento, pero la continuidad y el sostenimiento de los principios nos darán resultados positivos. Ellos aceptaron desde un principio: socio argentino, mano de obra local y transferencia tecnológica.

"Los acueductos ya son una política para la Provincia"
Esto no es una cuestión de dos acueductos aislados, sino parte de un sistema que incluyen también a la zona núcleo. Son las grandes obras que permiten mejorar la productividad de todas las cadenas de valor".
"Una cosa es discutir la política de hacer los acueductos y otra diferente es discutir la información respecto a las cuestiones concretas de cómo se hacen. Eso es lo que hay que transparentar absolutamente cuando se lleven adelante. Ahora, lo que no se va a discutir es la decisión política de hacerlos, porque en un gobierno democrático quien gana las elecciones fija la política".
"Es fundamental para Entre Ríos un enfoque sistémico de acueductos. Que se hagan todos los que se puedan y consigan la financiación para hacerlos, porque cada uno se paga con los beneficios que brinde a los productores".
Una producción de OLEINIZAK
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