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Actualidad

21/07/14

El impuestazo le quitó la competitividad a Entre Ríos

Aumentar los impuestos no garantiza recaudar más, y está demostrado. La actividad bajó en el 1º semestre, el impuestazo se trasladó a precios y las empresas quedan fuera de mercado. El círculo vicioso pone en jaque las fuentes laborales.
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La industria y algunos sectores productivos de Entre Ríos habían logrado durante los últimos años una sinergia positiva con el Gobierno y fueron (ambos) ejemplo nacional de trabajo conjunto y complementario, en un marco de contexto político donde el diálogo no ha sido la constante entre los diferentes sectores.

Sin embargo, esa unión virtuosa parece haberse roto en Entre Ríos, o al menos resquebrajado considerablemente, después del terrible impuestazo sancionado entre gallos y medianoche en el mes de diciembre del año pasado.

Pero más allá de los dimes y diretes, el problema es que se cortó un canal de comunicación fluida que tenía por objetivos allanar caminos y avanzar en la búsqueda de soluciones que permitían el crecimiento de la provincia.

A seis meses de estar en plena vigencia la Ley 10.270 los resultados recaudatorios mejoraron solo para las cifras, pero evidencian un serio deterioro si se toman en cuenta todos los aspectos involucrados en un análisis serio, como quedó demostrado en el anterior número de esta revista cuando se examinó la recaudación de ATER.

La pérdida de competitividad demostrada
Los esfuerzos por construir una Provincia competitiva en el plano nacional se empiezan a esfumar cuando se toman las cifras comparativas de la Región Centro.

La Unión Industrial de Entre Ríos es una de las entidades que, a través de su departamento tributario, midió el impacto real de los cambios de alícuotas tanto para los ingresos brutos como para la Ley 4035.

Consultado el presidente de la UIER, Antonio Caramagna, sobre en qué lugar quedan las industrias entrerrianas frente a las santafesinas y cordobesas, manifestó que "una simple comparación nos muestra que el 1% que tiene ahora la industria entrerriana es el doble del 0,5% de Santa Fe y Córdoba; y ese 0,5% solamente lo tributan las grandes empresas, las que superan una facturación anual de $36 millones en Córdoba y $80 millones en Santa Fe. Todas las industrias por debajo de esos montos están exentas de Ingresos Brutos en esas provincias".

La diferencia resultante se agrava más al tener en cuenta las tasas municipales que se pagan en cada localidad de Entre Ríos, donde ninguna baja del 1% y en muchos casos supera el 1,5%. Sumando Ingresos Brutos y Tasas Municipales, de promedio, cada empresa radicada en Entre Ríos carga por lo menos un 2,5% más sus números. Vale recordar que estamos hablando del sector industrial, puesto que en otros sectores económicos, el incremento es aún mayor.

Otracontribución que tuvo un fuerte incremento fue el impuesto al trabajo a través de la Ley 4035, en la cual ni en Santa Fe ni en Córdoba se tributa y en nuestra Provincia el trabajador aporta un 0,6% y el empleador contribuye con un 3%.

"El 4 de febrero pasado, cuando nos recibió, el Gobernador Sergio Urribarri nos pidió que hiciéramos propuestas para encontrar soluciones intermedias al problema. Pero más allá de las propuestas que podemos elevar, las cuales hemos estudiado y se las queremos presentar, debemos tener presente que siempre actuarán a modo de paliativos, siendo siempre el eje central de la solución la revisión de las modificaciones introducidas en el impuesto a los Ingresos Brutos y a la Ley 4035. Para nosotros es prioritario reducir el 1% de II.BB. para equipararnos con Santa Fe y Córdoba, y eliminar ese 3% de la Ley 4035 si queremos que la industria entrerriana sea competitiva".

Con la premisa aclarada, Antonio Caramagna avanza sobre las propuestas que tiene la entidad para entregarle al gobernador cuando logren concretar la audiencia solicitada desde hace tiempo: "una posibilidad que encontramos fue la de computar, como pago a cuenta de ingresos brutos, lo abonado en concepto de otros impuestos, ya sea de la Ley 4035, de tasas municipales, del impuesto inmobiliario o automotor, como una vía indirecta de reducción del impacto fiscal en las industrias".

El complejo escenario que atraviesan las industrias exige herramientas rápidas y efectivas que les permita por un lado el alivio en su estructura de costos, y por otro, sostener la capacidad productiva, ya que en muchos casos está decayendo por la reducción de la actividad.

Crédito Fiscal contra impuestos provinciales
El FONTAR es un crédito fiscal computable a cuenta de impuestos nacionales a toda empresa que demuestre inversiones en un determinado período fiscal. La UIER propone una versión entrerriana:"podemos crear un FONTER que contemple las inversiones en mejoras o las destinadas a mantener la capacidad productiva y de trabajo. Buenos Aires está aplicando un régimen similar. Se podría recuperar parte de las inversiones en proyectos de saneamiento ambiental o en capacitación del personal, similar a lo que es el programa de la SEPyME del Ministerio de Trabajo. Sería un gran aliciente para restablecer la inversión y recuperar de alguna manera la carga impositiva provincial".

Hasta las horas previas a la sesión que trató la reforma impositiva, gobierno y empresarios trabajaban y planificaban juntos las mejores alternativas, en un marco donde las discusiones e intercambio de posiciones se planteaban de frente, sin perder de vista el bien común y el gran objetivo compartido. En seis meses las relaciones se enfriaron. Pero es menester que se encaminen nuevamente para seguir demostrando a todo el país, que en Entre Ríos el diálogo prima sobre todo y es el camino más directo para resolver cualquier conflicto.
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